To understand politics properly, take care to notice that

politics is about getting and keeping political power. It is not about the general welfare of “We, the people.” When addressing politics, we must accustom ourselves to think and speak about the actions and interests of specific, named leaders rather than thinking and talking about fuzzy ideas like the national interest, the common good, and the general welfare. Once we think about what helps leaders come to and stay in power, we will also begin to see how to fix politics. Politics, like all of life, is about individuals, each motivated to do what is good for them, not what is good for others.

THE DICTATOR’S HANDBOOK: WHY BAD BEHAVIOR IS ALMOST ALWAYS GOOD POLITICS, by Bruce Bueno de Mesquita & Alastair Smith.

Llevado a su perfección a comienzos del siglo XXI

La gran desgracia del siglo XX es haber sido aquel en el que el ideal de la libertad fue puesto al servicio de la tiranía, el ideal de la igualdad al servicio de los privilegios y todas las aspiraciones, todas las fuerzas sociales reunidas originalmente bajo el vocablo de ‘izquierda’, embridadas al servicio del empobrecimiento y la servidumbre. Esta inmensa impostura ha falsificado todo el siglo, en parte por culpa de algunos de sus más grandes intelectuales. Ella ha corrompido hasta en sus menores detalles el lenguaje y la acción política, invertido el sentido de la moral y entronizado la mentira al servicio del pensamiento.

J.F. Revel, El conocimiento inútil (leído en Disidentia)

Unchecked, unbounded

« I looked forward, through the present age of loud disputes but generally weak convictions, to a future which shall unite the best qualities of the critical with the best qualities of the organic periods; unchecked liberty of thought, unbounded freedom of individual action in all modes not hurtful to others; but also, convictions as to what is right and wrong, useful and pernicious, deeply engraven on the feelings by early education and general unanimity of sentiment, and so firmly grounded in reason and in the true exigencies of life, that they shall not, like all former and present creeds, religious, ethical, and political, require to be periodically thrown off and replaced by others.»

John Stuart Mill, Autobiography (1873)

Tunes on the fiddle

In the evening our gentleman-farmer, and two others, entertained themselves and the company with a great number of tunes on the fiddle. Johnson desired to have ‘Let ambition fire thy mind,’ played over again, and appeared to give a patient attention to it; though he owned to me that he was very insensible to the power of musick. I told him, that it affected me to such a degree, as often to agitate my nerves painfully, producing in my mind alternate sensations of pathetick dejection, so that I was ready to shed tears; and of daring resolution, so that I was inclined to rush into the thickest part of the battle. ‘Sir, (said he,) I should never hear it, if it made me such a fool.’

Boswell, Life of Johnson.

Nosotros obedecemos.

Quizás sea lo más inteligente; quizás no quede más remedio. Pero no nos engañemos —estar en casa encerrado no tiene ninguna épica, no hay ninguna resistencia valiente y osada. Será más tonto, será más irresponsable quien sale a la calle y desafía a la autoridad, pero es más valiente; él si que resiste. Esto viene a cuento del videoclip de la canción.

Y es que, si no salimos, no es porque comprendamos la gravedad de la situación y nos hagamos responsables  —es que no podemos tener más miedo en el cuerpo, y dentro nos sentimos seguros, y fuera, acongojados. Esto viene a cuento del videoclip del Camera Café y de la cantinela del quédate en casa.

Porque, si cumplimos a rajatabla y sin rechistar las (brutales) restricciones impuestas, no es porque conscientemente y altruistamente sacrifiquemos temporalmente nuestra libertad en aras de la salud pública —es porque la autoridad lo manda, y cuando la autoridad manda, nosotros obedecemos. Y punto.

 

Y Resentida, Débil, Perdida, Autoritaria y Mojigata.

En mi vida, el ocho de marzo nació como un día cualquiera. Un año descubrí, con curiosidad, que era el Día de la Mujer Trabajadora. No sé cómo, más tarde se convirtió en el Día de la Mujer, sin más, y me pareció bien, y me sentí orgulloso de formar parte activa de una sociedad que en un día así celebraba haber querido y haber podido conseguir la igualdad, arrinconar el sexismo y reivindicar lo femenino como exactamente igual de bueno que lo masculino.

Ahora se ha convertido en el Día de la Mujer Discriminadora, y el orgullo ha dado paso al desprecio —moral e intelectual.

Y a tener que volver a luchar contra la opresión del sexismo.

What he is having

The new unwritten rule in Hollywood, you know, is no nudity at all; but if there is any, it’s men’s. So we have now back, profile and even good front male nudity in the few films that dare show any skin at all.

I find it liberating for men. After all these years of being in the hidden, they can finally show what they’re most proud of. Bravo!

How long until your feminazi group of choice starts denouncing Hollywood’s rampant discrimination against women and vindicating the right of women and minorities to show tits and vaginas on the screen, just like their white male Western counterparts’ counterparts?