La razón para meditar

Escribe Alan Watts:

El arte de la meditación es una manera de ponerse en contacto con la realidad. Y la razón para meditar es que la mayoría de las personas civilizadas han perdido el contacto con la realidad. Confunden el mundo tal como es con el mundo tal como ellos lo piensan, tal como hablan de él y lo describen. Porque por una parte está el mundo real y por otra hay todo un sistema de símbolos —referentes a ese mundo— que llevamos en nuestra mente. Son símbolos muy, muy útiles; toda la civilización depende de ellos. Pero, como todas las cosas buenas, tienen sus desventajas, y la principal desventaja de los símbolos es que los confundimos con la realidad, de la misma manera que confundimos el dinero con la auténtica riqueza y nuestro nombre, la idea y la imagen que tenemos de nosotros mismos, con nosotros.

Nueve meditaciones.

El verdadero problema surge cuando no solo confundo el mundo con mi descripción del mismo, sino también con mi prescripción del mismo, y tengo poder para imponer tal prescripción; entonces no solo me pierdo yo mismo, sino que llevo a los otros a la perdición —me he convertido en un autoritario iluminado (o iluminada).