Una fidelidad dogmática

Sabido es que en el espíritu de todo creador de nuevas teorías todo es más fluido y flexible que en el espíritu de los discípulos, a quienes les falta la viva fuerza creadora y que, por tanto, tienden siempre a suplir esta falta de libido por una fidelidad dogmática.

Carl Jung, Teoría del psicoanálisis (1912).

Los dioses

El hecho de que este problema desempeñe un papel tan importante precisamente en las religiones, no es de ninguna manera sorprendente, puesto que la religión representa uno de los apoyos más eficaces de nuestro proceso de adaptación psicológica a la realidad. Lo que más impide toda nueva adquisición en el proceso de la adaptación psicológica, es la fijación conservadora de lo antiguo y de actitudes pasadas. Sin embargo, el hombre no es capaz de despojarse sin más ni más de su personalidad anterior y de objetos precedentemente codiciados, porque con ello se despojaría de su libido que mora cerca de su pasado. De este modo, empobrecería hasta cierto punto. Es justamente aquí donde interviene la religión, asegurando el encauzamiento de la libido relacionada con los objetos infantiles (=padres), a través de canales de símbolos muy adecuados, hacia unos representantes simbólicos de los anteriormente habidos: los dioses, con lo cual se hace posible la transición del mundo infantil al mundo adulto. Con ello, la libido encuentra una nueva aplicación social.

Carl Jung, Teoría del psicoanálisis (1912).

Todo cuanto existe tiene una razón suficiente para existir, hasta el psicoanálisis

Los «Tres estudios» de Freud despertaron por eso no sólo violenta oposición, sino hasta verdadero escándalo. Será, sin duda, superfluo llamar la atención sobre el hecho de que no se hace ciencia escandalizándose, y de que si bien convienen al moralista argumentos de escándalo moral —ya que esto pertenece a su ocio—, no es éste el caso del hombre de ciencia cuya línea directriz debe ser la verdad y no el sentimiento moral. La decisión sobre la verdad se encuentra única y exclusivamente en el campo de la observación y del trabajo investigador.

Carl Jung, Teoría del psicoanálisis.