El filosofar autobiográfico

[Montaigne] Por lo demás, condena todo intento de evadir los límites propios del hombre en cuanto tal, toda queja sobre la suerte y la condición del ser humano. Es inútil imaginar una naturaleza más perfecta que la del hombre y lamentar que no haya sido concedida a este. Es menester que el hombre acepte su condición y su suerte y que solo aspire a comprender con claridad la una y la otra. Esta es la meta del filosofar autobiográfico de Montaigne.

Abbagnano & Visalberghi, Historia de la pedagogía (1957).